263

Tarda en llegar
y al final 
al final.. aceptás que lo extrañás. 

262

Hoy me desperté con tu despertador que rankea en el top de los ruidos que menos me gustan porque significan que me dejás de abrazar y te vas
Fue hace cuatro horas y ya te extraño?

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solo se una cosa de mi vida. la sé hace rato. La maduré porque a veces duele, pesa, agobia. Porque entendí que siempre me va a poner en crisis. Fui aprendiendo a manejarla, fui aprendiendo a pilotearla. fui entendiendo las reglas del juego.
no sé dónde ni cómo va a terminar mi historia. no sé a dónde me va a llevar todo este desafío. sé que de alguna manera u otra me eligió a mi tanto como yo a él. me obliga a cosas que no quiero y me pone en contradicción permanente conmigo misma. me hace reinventarme una y mil veces.
me apasiona, me conmueve, me moviliza. me levanta todos los días.
sé que toda mi vida me voy a dedicar a la política. lo demás tengo tiempo para pensarlo.

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Que mis amigas tenían razón porque si está todo tan feo es porque no eras. Que la psicoanalista me dijo la verdad: que poner mis expectativas en vos no iba a hacer que me gustes. Que no hay birra ni porro que arregle lo que no tiene sentido. Que me equivoqué porque quise y no pude.
Que me cuesta horrores poner límites y cansarme pero que cuando puedo ponerlo en palabras es porque es una conclusión, la tengo clara. Que no me gusta dormir sola pero menos me gusta dormir abrazada a una espalda que no es.
Que se me va toda la teoría a la mierda cuando te tengo encima y que me encanta que me enseñes a abrir botellas con encendedores. Que a la mañana me mirás dormido y me pedís que nos quedemos durmiendo y me dan ganas sinceras de hacerlo.
Que no estoy dispuesta a resignar nada de mi vida y ese es el punto de quiebre que encontré. Que otra vez le regalo mi vida a lo único que me parece importante. Que no lo entendés y que está bien: que sos un gran pibe y que el problema fue todo lo que pensé. No vos. No lo que hicimos. No lo que faltó. No nada.
Pensemos mucho en que estuvo buenísimo y seguí caminando negra. De hacer de cuenta que no pasa nada sabés bastante. De convencerte de eso, mucho más.


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El ratito antes de verte con alguien y la historia de todas las veces en las que querés ser un robot y no sentir.

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Medio sin aliento me preguntaste si quería que te quedes a dormir conmigo y me salió decirte (sin pensar, claro, qué diría la Cosmopolitan al respecto) que te quedes todo el tiempo que quieras. No le di mucha bola a tu respuesta porque puse toda mi concentración en la yema de tus dedos acariciandome la espalda: para arriba y abajo, en movimientos concéntricos, mimándome con tanta intensidad que podías hasta resucitar a un muerto.
Te abrazaste todo entero a mis piernas y no me quedó otra que seguirte el juego. Se me vino a la mente lo larga que iba a ser la noche e intenté no entretenerme con eso. Aprendí, otra vez, que cuando me distraigo complicandome no disfruto. Que si tenía puesta una camiseta de racing, que si me estaba muriendo de frío pero ya no y que si solo podía pensar en que el momento se estire, me tenía que entender a mi misma.
Me levanté y abrí otra birra: eso es lo que hago cuando quiero aprovechar al máximo la alegría y la mente en blanco. Te reíste porque no hacía falta pero igual la ibas a tomar. Te paraste a abrazarme la espalda, me diste un beso en el cuello y creo que ahí entendí por qué aún cansadísima, aún quedandome dormida, aún viniendo de días difíciles te dije que vengas.
Que se yo qué es todo esto, negro. Quedate todo el tiempo que quieras.

257

planeta tu olor.
te fuiste y dejaste todas las sábanas llenas de vos. me dejaste el pecho, los brazos, el abdomen con tu perfume, mi corpiño tirado en el piso.. todo con olor a vos.
escribo esto, me llevo la mano a la cara y otra vez ahí estás.
creo que ya te extraño.

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hace un tiempo me pude definir a mi misma el significado de un concepto tan grande como cualquier ideología que todavía me hacía algunos ruidos. me hice feminista sin reparos, con todas las letras.
"te quiero así, me gustás viva" dice una canción de los abuelos de la nada y pienso en las veces que otra mina me salvó la vida. no, nunca me golpearon. sí muchas veces tuve miedo. mucho miedo. una vez una piba en la fila del baño en un boliche me abrazó porque yo lloraba desconsolada después de haber visto al pibe con el que estaba con otra. apenas me mudé se me acercó una vecina a decirme que vivía a dos departamentos y que sabía que yo estaba sola, que le avise cualquier cosa.
otra vez una conocida me dijo que era su ídola porque hacía muchas cosas que ella deseaba y no se animaba. me hablaba de militar, claro. "tenés la pollera subida" me dijo otra para evitarme caminar en orto por la calle, que después me sonrió y me dijo "esas cosas entre nosotras hay que avisarnos". me identifiqué con Male Pichot y Charo López y su manera de gritarnos que nos despertemos, que hace falta. leí a Luciana Peker, conocí sobre lo inmenso de Marcela Ojeda, de Marta Dillon, de Julia Mengolini, estallé de risa con Bimbo. puse en mi lectura obligatoria de todos los días a Las12, a Cosecha Roja.. a todos esos medios que cuentan nuestras verdades.
hice el aguante: lloré acompañando a varias pibas dando la mano, poniendo pañitos y sirviendo agua mientras se retorcían del dolor del misoprostol. taché de todas mis listas de reproducción al pelado cordera: no escucho música de ningún forro violador.
aprendí que cuando estoy con otro espero sobre todo mucho respeto. que muchas veces no tuve ganas de acostarme con alguien y que tenía derecho a decirlo, aunque estuviéramos juntos, aunque "todo se había dado". que no estaba mal. que soy una densa, pero necesaria, marcándole a los demás sus comentarios machistas que parecen inofensivos pero refuerzan el sentido común. conocí a algunas mujeres que son un ejemplo de fortaleza. llegué a la conclusión de que el día de mañana quiero tener una familia viendo a debo, una madraza increíble que todos los días me demuestra que se puede y se ama. que no hay nada más lindo que la sororidad (que parece un término de mierda) porque dejar el mundo mejor de lo que lo encontramos también es aprender a dejar de juzgarnos entre nosotras. que la mejor manera de ser buena mina es siendo buena con otras minas.
que somos todas distintas y nos gustan distintas cosas pero las chetas, las negras, las laburantes, las mamás, las amas de casa, las putas, las lesbianas, las trans.. todas somos mujeres. que la sociedad se caga en nosotras y muchas veces les somos un estorbo. que ahí hay que salir a la calle.
reconocí a muchas situaciones como violentas y dejé de permitirlas: me peleo en el bondi si hace falta para que la chica que subió y está embarazada se siente, y le señalo a mis amigas cuando creo que un whatsapp de sus novios estuvo totalmente demás.
algún día será esta vida hermosa dice un tipo al que admiro profundamente y estoy segura de que mucho de ese deseo tiene que ver con estar en paz. no vivimos bien: vivimos llenas de miedo. vivimos compartiendo fotos en fb y retuiteando a las que desaparecieron de la casa con un nudo en el estómago y pensando "por favor, lleguemos antes de que aparezca en una bolsa". nos tiran a la basura después de destrozarnos. no importa cuantos años o cuanta plata tengamos. no importa que ya hayan estado Candela, Melina, Wanda, Lucía, Romina y su familia.. algunas cosas parecieran no cambiar.

mi único deseo este 8 de marzo es que no nos acostumbremos. nos merecemos vivir bien, compañeras. que no dejemos de luchar porque este mundo de mierda no nos perdona ser mujeres. y asegurarnos que la vamos a hacer difícil: no nos resignamos a ningún lugar que nos otorguen.
somos, podemos. queremos. amamos, nos divertimos. nos reímos. peleamos. porque somos mujeres.