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este domingo a la noche que está musicalizando Cerati me pide a gritos que te llame por teléfono y te pida que vengas a rescatarme como solo vos sabés. me cansé de que compartamos tantos códigos porque ni siquiera se me cruza por la cabeza la posibilidad de que sea otro el que ponga los pies arriba de mi mesita ratona, de que otro llegue, pase, se acomode.

mi casa soy yo. ahora suena perdonar es divino y siento que todo en mi está mal. me tiene harta extrañarte, me tiene harta este enero de mierda que no termina más, me tiene harta el mes que viene que va a ser igual a este: aburrido.
me meto en la cama todos los días pensando en que me estoy acostando al lado de un monstruo, miro para todos lados antes de dormirme y me asusta tanto verme sola y tan parecida a lo que me dijiste siempre que te gustaba que un poco me puteo por haber cedido tanto (nunca supe si me gustaba tanto el pelo por arriba de los hombros o las remeras con las que se me ve un poco la panza. ese fuiste vos)
no te echo la culpa sólo porque soy de manual y me engancho hasta el fin en las relaciones que no se pueden, en las que no me quieren.

me enamoré de todos los clichés que compartimos siguiendo todos los días el abc de las relaciones modernas en las que vos hacés tal cosa y en consecuencia yo tal otra y vos reaccionás así y yo te respondo asá. por eso te extraño los domingos a la noche cuando se vuelven un asco porque me dejan ver con claridad la vida entera que metí adentro de una lata tipo conserva. se me tornó inmanejable.
te extraño ahora que no sé que música poner. te extraño cuando golpeo la mesa tratando de hilar un ritmo. extraño tus risas. te extraño cuando no entiendo bien qué mierda me pasa. cuando llego de laburar triste porque me peleé con alguien. te extraño cuando nadie me hace unos mates, cuando nadie se prende uno, cuando no tengo a quién contarle todo lo que me pasa.

las chicas me mandaron un mensaje para salir a tomar una birra. les dije que sí. que te iba a escribir a vos primero a ver que hacías. me putearon todas porque saben que no me voy a animar a hablarte y voy a terminar llorando mirando homeland por netflix y comiendo fideos tirabuzón con queso rayado.
hoy te extraño tanto que me duele todo adentro por lo que hubieramos podido ha