Ayer me tiraron las cartas y la primera pregunta que me hicieron fue si existías vos.
Me quedé callada porque solo percibiéndome un poquito, el universo se dio cuenta antes que yo de lo mucho que me gustás. El "sí" fue tímido como mis ganas de aceptarlo.
Todo el resto es relativo. Si sobrevivo otra vez todo, si vos sentís algo por mi, si esto o aquello.. Cosas que atraemos o no según nuestras ganas, cosas que generamos o sentimos según nuestra fuerza. Mientras me preguntaban detalles de lo que me pasaba traté de pensar claramente y detenerme un segundo en cada momento de estos últimos seis meses (creer o reventar: hasta me dijeron cuantos fueron). Me fui a dormir sin que me escribas y ya un poco resignada. Para qué voy a forzar las cosas que no se dan? Por qué me voy a exponer, por vez un millón, a que me salga todo mal?
Hace un rato vi una foto tuya sonriendo y todavía no se me fue el dolor de panza. Es irracional: me salta el pecho cuando me hablás, me tiemblan las manos cuando te me acercás mucho y me muero porque duermas conmigo todas las noches.
Y aprendí.. otra vez, porque odio ser siempre la vulnerable, la enganchada, la que estira lo que no da. Odio los consejos de todos sobre hablarte o no. Odio que me duela la panza cuando te veo reírte.
Odio que me gustes.
Volví a buscar la foto. Y ahí estás.
Sos, existís.
Me desequilibra.
Y me basta.
243
Siempre y cuando después cierres la puerta
Me veo al espejo y solo entiendo de mi una milésima parte de lo que quisiera. Me siento un poco desnuda cuando hago esto porque me doy cuenta que me gusta mucho más cuando vos jugás a descifrarme que cuando tengo que enfrentarme sola a lo que no me sé explicar.
Me acostumbré a vos y a que duermas conmigo, a que te despiertes y me pidas mate. Me vi en el bondi sonriendo por acordarme algo que hicimos juntos.
Hace tiempo que estoy desarmada y que no termino nunca de salir del confort para volver a encontrarlo. Sigo viéndome mal, fea, triste. Sigo sintiendo que soy poco y que no alcanzo. Tal vez es eso lo que más me asusta de lo bien que me hacés: tengo miedo de llegar a un punto irremediable en el que te vuelvas indispensable. Atrapada en la mitad de querer y no querer.
Una amiga me dijo que sos lo que estuve esperando durante mucho tiempo. Es que me da tanto miedo abrirme por primera vez a alguien para exponer toda la vulnerabilidad que vengo cargando en la espalda, que tengo miedo de que veas que no soy la mujer maravilla que le vendo a todo el mundo, que no todo lo puedo, que no todas las piloteo.. que necesito ayuda y que confío en vos para eso.
Sin escupirte mis problemas te hiciste parte de mi vida y creo que al lado tuyo tengo fuerza para destrabarme. Cómo no sentirme así?
Sin tapujos. Me veo al espejo y te quiero ver al lado mío sin pedirte nada: solo que cuando te vayas, cierres la puerta.
Me veo al espejo y solo entiendo de mi una milésima parte de lo que quisiera. Me siento un poco desnuda cuando hago esto porque me doy cuenta que me gusta mucho más cuando vos jugás a descifrarme que cuando tengo que enfrentarme sola a lo que no me sé explicar.
Me acostumbré a vos y a que duermas conmigo, a que te despiertes y me pidas mate. Me vi en el bondi sonriendo por acordarme algo que hicimos juntos.
Hace tiempo que estoy desarmada y que no termino nunca de salir del confort para volver a encontrarlo. Sigo viéndome mal, fea, triste. Sigo sintiendo que soy poco y que no alcanzo. Tal vez es eso lo que más me asusta de lo bien que me hacés: tengo miedo de llegar a un punto irremediable en el que te vuelvas indispensable. Atrapada en la mitad de querer y no querer.
Una amiga me dijo que sos lo que estuve esperando durante mucho tiempo. Es que me da tanto miedo abrirme por primera vez a alguien para exponer toda la vulnerabilidad que vengo cargando en la espalda, que tengo miedo de que veas que no soy la mujer maravilla que le vendo a todo el mundo, que no todo lo puedo, que no todas las piloteo.. que necesito ayuda y que confío en vos para eso.
Sin escupirte mis problemas te hiciste parte de mi vida y creo que al lado tuyo tengo fuerza para destrabarme. Cómo no sentirme así?
Sin tapujos. Me veo al espejo y te quiero ver al lado mío sin pedirte nada: solo que cuando te vayas, cierres la puerta.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)