Hoy nos dijeron que mas o menos en tres meses te vas de acá y no sé ni por dónde arrancar a agradecer que Dios me regaló la posibilidad de despedirme con tiempo, planificado, cuidando a las chicas, cuidandome yo
Papi: no voy a dejar que pase ni un día sin estar cerca aunque necesite mi espacio para aguantar todo esto.
Y te prometo que nunca nunca voy a dejar de sensibilizarme ante el mundo, como vos me enseñaste.