Sin buscar inspirar a nadie me hizo pensar en que tal vez hay mucho que me estoy perdiendo de mi misma, pero para no intentar ir tan lejos, me puse un objetivo que me queda tan grande que aún siento lejano: nunca más este nudo en la panza. El resto son el resto. Yo hago lo que puedo y... tal vez por primera vez reconocí un límite.