Los domingos son un estado de animo?

Un domingo necesité aislarme en tiempos en que aislarse es impuesto por el exterior.

Me desperté sola en la cama enorme que dejaste y te escribí con una excusa. Me encontré ajena a vos: hace rato ya, algo de mi me hace no soltarnos aunque sepa que somos prácticamente extraños que se conocen muy bien. 

Hice todo lo que dicen los manuales hasta que llego la tarde de un nuevo domingo de soledad. De soltería, bah. Eso. 

Hice un mate y salí a caminar por una ciudad que no es mía sino tuya y a la que llegué por amor en el medio de un proyecto loco que los dos sentimos nuestro y hoy esta tan lejos que.. mírame. 

Donde se compran las ganas de volver a la vida antes del amor? No hay rayo de sol, como canta fito, de este lado? Cuanto tiempo pasa hasta que me vuelven a encontrar las respuestas precisas a las preguntas que me aturdieron ya?

Cuantos manotazos tengo que pegar para no sentirme otra vez ansiosa en un mundo que ignoro? Cuantas canciones de cerati hacen falta para encontrar el día en que esta sensación se vaya para siempre?

Me alcanza la noche sentada en el pasto viviendo otra vez como si los días no fueran míos. Me levanto y vivo mis sueños porque soy ellos y porque aunque no los comparta con nadie los comparto con miles de personas, porque en realidad lo raro es no compartirlos con vos, porque son tan tan ciertos que no hace falta validarlos. Soy mis sueños y quizá con eso algún día alcance.

Siento derecho a que hoy no. Domingo otra vez.