Me contaron que me extrañabas y alcanzó con un mensaje 4am para aprovechar un feriado por whatsapp. Van a cambiar muchas cosas de las nuestras y tal vez esté bien así.
Ceder tiene premio.
Mi sonrisa también.
Me quedé pensando en vos mirándome acostada de espaldas y acariciándome la espalda con la yema de los dedos. Hablando cualquier boludez seguro. Riendote solo, de mi, qué se yo. De cómo el sol que entra por mi ventana sin cortinas (porque las odio y nunca lo entendiste) me dibuja rayas en la piel.
Te escribiría pero no sé qué decirte. No sé si te extraño a vos o a nuestra rutina juntos.
Ojalá nunca me leas ni me pienses cómo yo a vos: así, sin entender nada. Ojalá entiendas todo lo que te pasó conmigo porque esta sensación y lo digo posta, negro, no la merecés ni un poco. No la merezco ni yo.
Hace una semana no paro de pensar ni un minuto en vos. me duele que otra vez sea por mi porque no dudo nada y puedo afirmar que la culpa es mía.
Pero particularmente ahora, y puede tener que ver con que es domingo a la noche y estoy escuchando las canciones con las que solíamos acostarnos a dormir, te extraño mucho. Extraño pasarte la mano entre la remera y la espalda para tenerte más cerca. Extraño acostarme y enredar las piernas. Extraño charlar hasta quedarnos dormidos
Te propondría salir a dar una vuelta aunque sean la una y media de la mañana, quemar uno, y volver cagados de frío a meternos derecho en la cama. Cedería, otra vez, para que estés cómodo. Porque miento cuando se lo cuento a todo el mundo: nunca me molestó. Porque me gustaste más de lo que pensamos. No vos, todo. Por eso cedo
Las pibas me obligaron a bloquearte ayer a la noche porque salí y pensaba tomar mucho. Creo que miré tu última vez cuatro o cinco veces hasta asegurarme de que no me ibas a hablar porque ya no estás pensando en mí. No sé si tampoco antes lo hacías. Creo que sí, pero como estoy triste ahora me cuestiono todo. Y ahí me dan más ganas de estar con vos, porque siempre me hacías distraerme de todo..
No te voy a escribir sólo porque no quiero molestarte y porque estoy tan enojada que tal vez en esta no ceda. Es que no es justo y lo sé pero no paro de repetirme que no sos vos.

Ojalá toquen el timbre y sea el correo trayéndome un regalo con forma de "cinco minutos de parar de pensar y de cuestionarme si lo que soy está bien o mal", Te mando un beso negro, ojalá andes bien.