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después de 17 veranos los sigo sufriendo

la caja de puchos ya bastante empezada, Drexler para hacerme compañía, el patio de casa. Un vaso de agua y diez mil sensaciones que se me cruzan por todo el cuerpo hasta sobrepasarme, hasta asquearme. hasta hacerme no aguantar sentirme excedida
no sé en que cabeza cabe seguir hablandole a un blog pero ya tampoco sé como reaccionar frente a lo que me pasa todos los días y no entiendo..
creo que nunca. creo que esto me excede. sí
creo que estoy redactando como el ojete
creo que sigo vomitando. igual que hace ya tres veranos, con este cuatro y seguimos contando..

definitivamente pasa por una cuestión grave de no sentirme bien conmigo misma. ni con los kg que tengo demás, ni con la vida que llevo, ni con nunca sentirme llena. predicar que existir es más lindo cuando dejas que las cosas se vayan, se vayan y se vayan otra vez, para ser la misma gila que no puede de lo mucho que le aflijen todas las situaciones.
un día me dijeron que doy mil veces mas de lo que recibo a cambio. que no puedo conmigo misma a la hora de dejar mis intereses a un costado si los de los demás los van a hacer sentir a gusto. porque ni siquiera lo dudo y sin meditar ni un minuto ya tomé todas las decisiones que haya que poner en juego. porque me comprometo ilimitadamente con todas, todas las realidades que me aparecen al lado. porque con olor a cigarrillo y a vómito en los dedos, no pensé en mi. ni se si pensé en algo
puede ser que lo que todos ven como una virtud, tal vez, o como un rasgo característico de una personalidad que yo no elegí, sea lo que a mi mas me termine lastimando?
puede que finja bastante bien o que nadie me mire lo suficiente como para darse cuenta. la transparencia siempre fue otro de mis distintivos, es que es tan fácil percibir si estoy bien o no.. le prestaría a quien sea mis ojos para que me vea un minuto y pueda entender que sigo con ojeras, que sigo tensa, que sigo sin uñas, que sigo con un nudo en el estómago, que sigo igual de frágil que a los 4 años. pero metida adentro de la coraza de la mujer supermadura que puede todo. y no

como a todo, no se darle un cierre a mis pensamientos porque sé que aunque encuentre uno que mas o menos me guste, no va a ser el ideal. nunca el adecuado, nunca en la tecla
y bueno.. qué se le va a hacer