Principalmente arranco contando por qué yo estoy hoy aca. En
mi casa siempre se habló muchísimo de política, siempre estuve muy influenciada
por todos lados para discutir, para meterme, para cambiar todas aquellas
injusticias que veía en el mundo yo misma, sin esperar que otros lo hicieran
por mi
Hacia bastante que tenia ganas de meterme en algún grupo de
jóvenes que hiciera cosas, que se moviera. El año pasado, con la ley del voto
joven y al enterarme que los pibes de 16 años ahora íbamos a poder votar, me
dije a mi misma que era el momento. Para mi, la responsabilidad ciudadana no
tendría que quedar solo en el hecho de ir a votar un día de elecciones (aunque
en si, ese ya es un acto de compromiso), sino que también pasa por el hecho de
disponer de mi tiempo para ser parte del proceso histórico hermoso que se está
dando en mi país, que por fin da voz a tantos pibes de mi edad
Que es militar? Militar es dar parte de vos para el otro.
Hay una frase que estuvo dando vueltas este ultimo tiempo, dicha por CFK que
es: “la patria es el otro”, que busco aplicar en cada actividad que encaro
desde el partido. Sin ponerme sentimental, cuando me preguntan por qué hago
esto que hago, es porque siento de corazón que es lo que tengo que hacer como
argentina. Banco este proyecto, banco a la presidenta y eso lo traduzco en mis
actos.
Militar es ser coherente entre mi ideología y mis hechos, es
defender y apoyar el partido político en el que veo mis ideales reflejados, es
confiar en que la persona que me conduce es la que tiene la capacidad para
hacerlo (en nuestro caso es Martín Sabbatella, el titular del afsca, que además
tiene mucha cercanía con nosotros, y es un tipo coherente en su accionar, y que
me inspira personalmente mucha confianza).
Militar tambien es debatir y escuchar todo lo que gente que
no piensa como yo tiene para decirme, y adoptar de ellos todo lo que considere
útil. Muchos piensan que somos cerrados, o que nos quedamos solo escuchando lo
que nos gusta, pero no es así: por lo menos la mayoría tratamos de tener todas
las voces antes de tomar una decisión o de emitir un juicio sobre cualquier
tema
Militar es no ser indiferente ante las realidades de los
demás: para mi realmente no es lo mismo que una persona cene o no una noche, ni
que los pibes tengan que preocuparse por ir a laburar en vez de estudiar y
jugar.
Militar es levantarse temprano, ir a arreglar un baldío con
palas y pintura, o quedarte charlando con un vecino que necesita una mano en su
casa, o simplemente contención, militar es estar donde hay que estar, es ir a la Plata y “perder” porque asi
es como lo ven muchos, todo un día de mi vida ordenando donaciones, preparando
bolsas de ropa y de lavandina, para gente que en serio necesita tu ayuda
(recuerdo que en La plata una señora me dijo: me llena de esperanza ver a
tantos chicos como vos laburando para que una vieja como yo pueda volver a
tener su casa como antes, me decía que ella ya no tenía ganas y yo le respondí:
mira todos los que somos trabajando para usted y para todos los que están en su
situación).
Militar tambien es un trabajo difícil, no todos estan
dispuestos a levantarse temprano un sabado después de salir para caminar el barrio
y repartir volantes durante toda la mañana.
Militar es poner el cuerpo en cada movilización que exije mi
presencia, es estar horas parada entre mucha gente que a veces apretuja, pero
sabiendo que es lo que me pide la líder política a la que apoyo y que lo hago
con muchisima buena onda. Es cantar las canciones y que se me ponga la piel de
gallina, es divertirme, tocar el bombo, sonreír, escuchar los discursos y
emocionarme.
Militar tambien es en cierta forma, rendirle un homenaje a
los y las treinta mil hombres y mujeres que desaparecieron durante la ultima
dictadura: yo soy consciente de que si me hubiera tocado vivir en esa época no
podría manifestarme políticamente como ahora lo hago, y me consta de que es
gracias a su sacrificio y a su dar la vida por sus ideales que hoy yo puedo
estar acá sentada hablando.
Yo le debo mi militancia principalmente a Nestor y a Cristina. Soy
kirchnerista y no tengo por qué tener vergüenza o miedo de decirlo: nadie me
persigue y nadie tendría por que agredirme. Creo que nunca a nadie le importó
la voz de los jóvenes hasta este gobierno, nunca nadie quiso verlos metidos en
política, nunca nadie los quiso escuchar manifestarse según el voto. La
posibilidad que hoy tengo yo de poder militar y de poder poner mi sobre en una
urna, no puedo dejar de agradecerselas a ellos dos.