Sos una de las mejores amigas que tengo. No miento cuando digo que sos una de las personas que más quiero, que más me comprende y que no merezco. En serio Sofi, no merezco ser tu amiga. Me mando muchísimas cagadas con vos, hablo de lo que no tengo que hablar, te lastimo, te digo cosas feas, o te hago comentarios desubicados. No sé tratarte con el cariño y con la dulzura con la que vos tratas a todos. Me conmueve ver como a pesar de todo eso vos seguís perdonandome. No sé que voy a hacer el día que me dejes de perdonar, o te canses de mi y de las forradas que hago.
A veces me pregunto como se sentirá ser vos y que todos me quieran y quieran ser mis amigos. No podés mentirme y decirme que no te das cuenta de que la buena onda que irradiás atrae a muchos amigos, y a unos cuantos candidatos que no me podés negar que existe. Sos de esas minas buenas a las que sin importarle cuantas veces se tropiece, se va a levantar. Sos tan buena que a veces me confundís, y me hacés sentir que puedo decirte cualquier cosa porque me vas a perdonar. Pero no es así.
Está en vos ser mi freno. Sos mi cable a tierra, una de las personas en las que sinceramente más confío en el mundo. Sé que te puedo contar todo, y que me vas a entender.
Perdoname. Es todo lo que te puedo decir. Te quiero muchísimo mucho pero una tonelada. Por favor, perdoname ésta, perdonamela, y te prometo que, de tu mano voy a poder cambiar. Soy una pene y una cursi y todo eso que vos me digas, pero quiero en serio saber que cuento con vos en este camino de mierda que me toca atravesar para parecerme menos a mi y más a vos.
Sos tanto para mi que no puedo ni decírtelo. Seguí sacandome sonrisas como lo hacés hasta ahora porque eso me determina la gran amiga que sos y disculpame. No me doy cuenta. Jamás se me cruzaría por la cabeza lastimarte intencionalmente.
Gracias. Pero por sobre todo perdón. Te amo amiga.