Me gusta cuando al rato de que te fuiste me huelo el pelo y tiene tu perfume después de dormir juntos, de dormir abrazada, de dormir pegada, de dormir de espaldas, de darte vuelta para que me dejes dormir. También me gusta cuando me animás a hacer las cosas que no me animo, cuando me decís que yo voy a poder y me ayudas a no mirarme más con la crueldad con la que me miro a mi misma 

Me gusta cuando accedés a darme confianza contandome lo que te pregunto aunque no lo harías. Me gusta que te das cuenta de todo, mi amor, pero no lo usás en contra mío. Recién leí: cuando uno ama al otro jamás lo pondría en riesgo y ahí estás vos dispuesto a todo para cuidarme incluso de mi misma, diciendome que complique menos y (te) disfrute más 

No hay diario del lunes, hay amorosidad oportunidades y apuestas. Gracias por desenredar, al final capaz era eso