Otra mañana con una alarma que no es la mía y es tuya como muchas de las cosas que antes eran mías y ahora son nuestras. En qué mundo vivimos y cómo se compone este esfuerzo en el que de manera desmedida nos frustramos en las ganas de estar juntos. 

Por qué la sinceridad es un valor, dónde se pone el límite de la vulnerabilidad. Cómo es tan linda la rutina al lado tuyo? Dónde se apagan las ganas de que no tenga nunca fin? 

En otro capítulo de "yo y la incertidumbre" la noche de anoche. Qué difícil todo x1000.