242

Parte de cuidarme es bajar un cambio los domingos.
Es que no está mal negra, no está mal que no tengas ganas de ir al barrio a escuchar vidas de mierda. No está mal que te canses de sentirte en la obligación de decir genialidades, de ser simpática y graciosa, de que todo el mundo te quiera. No está mal que estés un poco harta de sonreír como si eso fuera a cambiar algo.
No está mal que no respondas un whatsapp o un chat de msg. No está mal que no tengas ganas de garcharte a un boludo todos los sábados a la noche, ni de salir a bailar hasta las seis de la mañana, ni de hacer dieta. No está mal que no superes el cansancio de la semana si no es acostándote un poco más temprano. No está mal que no vayas a laburar y te quedes estudiando la emancipadora carrera que elegiste. No está mal que no leas infobae cada veinticinco minutos y saques un apunte en el tren. No está mal que te niegues a seguir en la misma logica de los últimos cuatro años, ni que estés triste, ni que a veces te enojes. No está mal que quieras ponerle al trabajo que por primera vez valora tu capacidad y te sostiene la vida, el empeño que merece. No está mal que disfrutes un poco de tus diecinueve irrepetibles años.

Parte de entenderme también es aguantarme las tristezas, las frustraciones, bajarle un cambio a la culpa. Bancarme más a mi misma: en serio, no doy más. No veo en ustedes que lo entiendan o lo acepten a menos que lo imponga. Estoy pidiendo ayuda! Pero no como antes, no comiéndome las injusticias enteritas, no comiéndome a mi. Por primera vez para afuera.

Parte de protegerme es disfrutarme, leer (por el amor de Dios, leer), ir a ver a la bersuit, irme de campamento, ir los sábados a la tarde a la actividad, putear a mis amigas, tomar fernet, comer pizza hasta reventar o mate hasta que me quede la lengua verde. Hace cuatro años resigné toda mi vida y por más gratificante que sea, hoy hay días en los que me siento tan agotada que no tengo ni siquiera la fuerza para levantarme de la cama a la mañana y encarar algo que me de placer.

Mucho más? No. Esta vez lo digo en serio.
Domingo 2 de octubre de 2016. Hace casi un año del peor día de mi vida. Y si bajamos un cambio?