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Tengo todo el cuerpo agotado. Literal, agotado.
Me duelen las piernas, la cara, la cabeza.. me siento flojísima
Sigo laburando. Debatiendome entre terminar de "no cumplir mis responsabilidades" o "cuidarme" (viste? ambas entre comillas)
Puse, no sé por qué, Plug del Sur y fue la peor decisión -de unas cuantas- que tomé hoy. Te quiero sirviéndome birra y calentandome la pizza de anoche en el microondas mientras me pego una ducha. A la cuenta de tres tenemos que salir corriendo porque hoy soy yo la que está a las corridas pero acá estás. Tan para mi y tan para vos que me asusté de todo lo que me gustó la escena.

Decí verdades.
No estoy sana, no estoy bien. No estoy feliz tampoco. No me siento llena, mucho menos plena, mucho menos a gusto. Nunca. Estoy empezando a pensar en que capaz tengan razón cuando me dicen que soy una histérica, que entro en crisis al instante, que todo me sobrepasa.
Soy una enferma de mi trabajo. Enferma de hacerlo al tope. Enferma de hacerlo yo.
No sé decir que no, no sé "pilotearla" y safar. No sé pensar las cosas dos veces y tampoco sé hablar y quedar bien con todos.
Me cuesta dejar de verme gorda y me cuesta sentirme satisfecha con el reflejo que me devuelve el espejo. Me cuesta mentir. Me cuesta decir la verdad. Me cuesta ser, muchas veces. Me cuesta dejarme llevar. Me cuesta no pensar y me cuesta pensar. Sí, puede ser: últimamente me está costando todo.
Debería dejar que algunas cosas simplemente pasen y dejar de perseguirlas. Debería sufrir menos los dolores ajenos, los propios. Debería, al menos, no sufrirlos a todos con la misma intensidad.
Quisiera que me hables de vez en cuando porque te acordás de mi y querés saber como estoy o que me regales diez, quince minutos de no sentir que me equivoqué.
Extraño la paz que promulgo como una boluda, en la vida de los demás.

Me saqué una selfie y me vi triste. Cansada y triste.
Que boluda.
Otra vez no serví.

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Estás en el living y yo en la cocina. Pusiste la TV pública para ver el partido en silencio en el led de mi casa sola unicamente para que yo pueda escuchar tranquila Cumbia hasta el Lunes mientras cocino la cena de los dos.
Estoy plena de felicidad porque promocioné una materia y esta escena la pensé tanto que se concretó y no puedo más que pensar en disfrutarla.
Me gustas tanto que me duelen todos los huesos en el minuto que no me estás mirando y puedo sentarme a escribir esto. Te quise con todas mis fuerzas. Viste que pude?